La Mesa Clínico-Epidemiológica del jueves estuvo dedicada a las hepatitis, unas de las comorbilidades más asociadas a la infección por VIH. Abrió el turno de intervenciones nuestro compañero el Dr. Juan González, del Hospital La Paz, quien abordó la hepatitis C en pacientes con VIH y los datos obtenidos del seguimiento tras la cura. Destacó que tras la erradicación del VHC en personas VIH, el hígado sigue siendo un órgano susceptible de comorbilidades. Hay que prestar atención a las complicaciones de la enfermedad hepática avanzada en quienes la desarrollaron antes de la cura de la infección por VHC, y no dejar de lado tampoco otras comorbilidades hepáticas clásicas y algunas emergentes, como la esteatohepatitis no alcohólica, con prevalencia actualmente relevante en pacientes VIH+ con o sin coinfección por VHC.

Sobre VIH/VHB habló la Dra. Karine Lacombe, del St. Antoine Hospital de París, quien explicó que los desafíos prioritarios en este ámbito son el establecimiento de biomarcadores para evaluar la eficacia de los medicamentos que conducen a la cura funcional y evaluar nuevos modos de acción en el campo terapéutico. Asimismo, la simplificación del tratamiento VIH y el impacto de los nuevos medicamentos contra este virus en la mortalidad y la morbilidad en pacientes coinfectados es también otro motivo de preocupación.

Cerró esta mesa el Dr. Antonio Olveira, también del Hospital La Paz, quien abordó el diagnóstico del hígado graso no alcohólico, que presenta una elevada prevalencia en personas VIH. El ponente destacó el infradiagnóstico e infravaloración de esta entidad en dichos pacientes, y la existencia de herramientas no invasivas, fiables y accesibles, válidas para su identificación y estratificación, tales como los índices serológicos de esteatosis y fibrosis y las distintas técnicas elastométricas (Fibroscan la más conocida o, más recientemente, las incorporadas a los ecógrafos).